Tengo graves y generales conflictos para sociabilizar, por no decir que me cae mal gran parte de las características de la gente. No discrimino edad, sexo ni raza. Algo a mi favor.
Suelo admitir con tristeza mi anti-socialismo y ortivismo para con ciertas personas, pero, pensándolo mejor, no me interesa formar parte de una sociedad enferma. No me interesa. No, por más que en mi cumpleaños tenga más regalos, no. Por más que reciba más firmitas por facebook, ni eso.
Aunque por un asado te la puedo caretear. A nadie se le rechaza una molleja... o una pizza, tal vez.
La Mediocridad, diva del siglo XXI, presenta a la injusticia como moneda corriente, como el pan con el tuco, como el fernet con coca. Como dicen por ahí, "Dios le da pan al que no tiene dientes", o un cigarrillo al que no tiene fuego. O un trabajo al que no lo quiere, o privilegios al que no lo merece. En fin, Injuztizia!. Ya que no me censuren estas analogías, habla muy mal de internet, y el que lo lee... pobre víctima del vicio de clickear demás.
No quiero extenderme mucho más porque según muchos estudios, en internet, a la gente le interesa un pito leer el texto entero, apenas alcanza a ojear 20%. Pero, no se, qué más se puede agregar de una actualidad donde los videos más vistos son de Justin Bieber (a ver si google me toma en cuenta y por lo menos me comentan para putear) y un oriental poseído por una yegua con síndrome de vaca loca, con una letra con la profundidad de un balde.
La misma profundidad comparte la gran parte de la programación televisiva, al grito de DALE, luces, cámaras y tetacción! Perdón, culomencemos. Digo... mejor no digo nada interesante, hablemos de lo que comí hoy, o cuantas veces garcho a la semana. Sino vayamos a reflexionar a la isla de Caras.
Nada, me indigné de tantas cosas que no me da el tiempo, el teclado ni el cerebro para desarrollar. Pero aplico la frase "I don't want to live on this planet any more" a la inversa. Dejar a los que enserio valoran este mundo, su gente, los millones de años de historia, su fauna y flora, sin tener que meterle 3 kilos de maquillaje, un reggaeton - lo más plástico e insulso posible - y esa artificialidad, que innundó hasta el mundo de los sentimientos, volviendo a cualquier relación una cosa banal y llenando de caretas a las personas.
En fin, se dice que el mundo se divide en dos clases de personas "los indignados y los indignos". Yo me cuento en los dos grupos; indignada por la realidad como es, porque hay muchas cosas por cambiar; e indigna, por no saber si soy merecedora de que haya gente que me banca igual, así de desagradable como soy para el grueso de la gente. Por eso los quiero, sepanlóNNN.
Si, son 3 gatos locos, pero se lo merecen. De otra forma, este post tendría un desenlace más pesimista e insoportable. Gracias por hacerme ver las cosas con un lente mas ameno.
Y como para no terminar el post ortivamente sin dibujito...
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| Adoro estar con la gente que se presta para la autenticidad. |
Flor

Sos antisocial, pero te quiero, 'mi alma'.
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