domingo, 16 de diciembre de 2012

Usted&Usted

- Disculpe, ¿Tiene hora señorita?
- No señor. Pero puede admirar la fugacidad de los segundos desde su muñeca izquierda.
- Muchas gracias, pero me interesaba saber si usted era consciente de este momento...
- ¿Por qué tendría que ser tan consciente?
- Por su significado.
- Este momento carece de importancia para mí.
- Pues, la tendrá.
- ¿Qué sabe usted?
- Sé que usted me ha cautivado y que yo la cautivaré. Sé que mis ojos no se despegan de la figura más bella de mujer. Que mi piel se estremece ante cada suspiro que brota de su ser. Y que por el brillo de sus ojos, mis palabras no la tardan en convencer.
- Tiene un gran don con las palabras, debo admitir. Pero su "seguridad" es tan grande que opaca tan maravilloso arte que escapa de sus labios. Por otra parte ¿Cómo esta tan convencido de que soy señorita, que ando sola y en búsqueda de usted?
- Eso no lo sé, pero si es así lo cambiaré.
- Para mi desgracia no hay nada que cambiar. 
- Me alegro entonces.
- ¿Tiene hora señor?
- Como usted bien ha señalado, sí, y en mi mano izquierda ¿Por qué?
- Observe bien, es la hora de que se marche. Su presencia no es más bienvenida aquí.
- Entonces movámonos allá, si "aquí" es el problema.
- Ni aquí, ni allá me dejará de estorbar ¡Váyase!
- No sin usted.
- ¿Por qué me iría con un desconocido?
- Porque este desconocido la acompañará hasta el fin de los tiempos, asegurándose de hacerla feliz día a día.
- ¿Qué dice?
- Digo que me de una oportunidad.
- ¿Cómo está tan seguro de cumplir con lo que ha dicho?
- ¿Y usted como está tan segura de que fallaré?
- Porque lo sé, porque siempre me decepcioné con tales promesas.
- Pues deme la posibilidad de decepcionarla al menos, con la posibilidad de cumplir mis palabras también. 
- ... De acuerdo.
- ¿Podría felicitarla?
- Cómo no, pero... ¿Por qué?
- Por ser una de las pocas personas que no me ha mandado al demonio.
- Está bien, es meritorio.
- Felicitaciones.
- Muchas gracias.
- Ahora vamos, que se hace tarde.
- ¿Tarde para qué? 
- Para empezar.




Flor

domingo, 4 de noviembre de 2012

Disculpame, no tengo desenlace para esto

No se si nuestra situación es la actual porque aún no logro superar lo que pasó; o si es porque nunca te lo perdoné. Últimamente estoy considerando más la segunda opción.
A falta de psicóloga, lo hablé con mi conciencia, que siempre está ahí para cagarme a pedos. Creo que la callé por un tiempo. No, perdón, no lo creo, lo afirmo. Hice mal lo sé. Hasta nos mentí, perdón por eso.

La cagada es no saber que hacer ahora. Conmigo, con vos.
Tengo cierto vértigo que me deja en stand by. Que no me da respuestas ni soluciones. Que me genera una ansiedad constante... Que me hace cagar de las patas, bah. Tengo esa incertidumbre por la que siempre puteé.

[Mientras, no paro de dormir]

Ayer caí en cuenta que te guardo un asqueroso y dolido rencor, que aparece siempre que el amor se toma un minuto para ir al baño. Y mi amor, al parecer, no viene con un estómago ejemplar estos días.
Perdoname, no la sé remar. Ni con vos, ni con ninguno de los tuyos.
Al parecer soy más sensible y pelele de lo que pensé. Gracias por la revelación, aunque me hubiera gustado que no sea de tu parte.

Son asuntos viejos que no paro de desempolvar, lo sé. Pero son los mismos que dejamos sin cerrar. El tiempo no cura una mierda, no es doctor. El tiempo te da una perspectiva, te da esa distancia de la situación, pero no la arregla. A veces sirve, pero si dolió, la memoria se caga en el tiempo.
Tengo una herida que sigue sangrando. Ponele que tengo una hemofilia emocional.
Perdón por eso también, no se que otra cosa decirte.

[Mientras, no paro de dormir]

Te amo y no la quiero cagar... aunque actualmente no haga otra cosa. No te quiero putear, no te quiero llorar, no te quiero odiar más. Tengo el ciclo económico aplicado a mi mundo emocional, y vos sabes que administrando soy un pequeño desastrito.
Hiciste lo que debiste, en su defecto, lo que pudiste. Más no debo, ni quiero pedirte. Entretanto, no sé. No te la quiero complicar, no te quiero joder y me declaro oficialmente como "Mrs. Sorete" si te hago llorar. Y creo que a veces lo hago... "Qué paquete" no me paro de decir.

Mientras... me dedico a dormir y mucho. Porque las drogas son caras; porque las resacas no me las banco y porque despierta te hago mal y no quiero. Perdón y tranquilo que el Karma siempre me la devuelve.


I feel like a shit, and all I can do is... feel it.


El Quilombito por excelencia, Flor

Todo podría ser peor

Escuchar Frank Sinatra, Ella Fitzgerald o Etta James me hace pensar: "qué loco estar escuchando algo de hace 50, 60 o 70 años atrás".
Y no se por qué siempre decanto en el pensamiento de que a mis 20 años, en ésa época, estaría casada, con cuatro pibes, embarazada del quinto y, en una de esas, si el 'Don' era bueno, muy poco cagada a golpes. Me levantaría todos los días temprano, limpiaría la casa hasta poder pasarle la lengua al piso sin riesgo de morir en el intento y, luego de mandar los chicos al colegio, estaría desde las 9 de la mañana preparando el almuerzo de las 12 (después del cual fregaría platos durante 3 horas).
Dormir la siesta, encender la radio para sentirme informada de aquel extraño lugar fuera de mi casa llamado "mundo", jamás conocerlo realmente ¿No? Imposible. En una de esas recibir con el tesito o el mate a las vecinas para chusmear. Y nada de ir a los chinos a comprar unas galletitas, hechas en casa como Dios y la Virgen mandan.
Prepararía otra abundante comida para la cena, repitiendo el mecanismo para el almuerzo, obviamente. E ir a dormir para el día siguiente hacer exactamente lo mismo, y así con el que le va a seguir, y con el que sigue del que sigue, hasta el infinito y más allá de mis días.

Aparte de que me gusta, he allí la explicación de por qué escucho esa música mientras estudio, un día como hoy, soleado, hermoso, que te llama a tomar mates al pasto; y así pensar que, al fin y al cabo, no es tan malo estar estudiando lingüística y problemática a la vez.
Aunque no dejo de envidiar muchas cosas de esa época, en éste sentido y por mi condición de mina, más todo lo que eso conllevaría, pienso: "Todo podría ser peor, seguí estudiando y no te quejes".


Jajaja, además en el siglo XXI...


Flor

martes, 30 de octubre de 2012

Hola, soy desagradable.


Tengo graves y generales conflictos para sociabilizar, por no decir que me cae mal gran parte de las características de la gente. No discrimino edad, sexo ni raza. Algo a mi favor.

Suelo admitir con tristeza mi anti-socialismo y ortivismo para con ciertas personas, pero, pensándolo mejor, no me interesa formar parte de una sociedad enferma. No me interesa. No, por más que en mi cumpleaños tenga más regalos, no. Por más que reciba más firmitas por facebook, ni eso.
Aunque por un asado te la puedo caretear. A nadie se le rechaza una molleja... o una pizza, tal vez.

La Mediocridad, diva del siglo XXI, presenta a la injusticia como moneda corriente, como el pan con el tuco, como el fernet con coca. Como dicen por ahí, "Dios le da pan al que no tiene dientes", o un cigarrillo al que no tiene fuego. O un trabajo al que no lo quiere, o privilegios al que no lo merece. En fin, Injuztizia!. Ya que no me censuren estas analogías, habla muy mal de internet, y el que lo lee... pobre víctima del vicio de clickear demás.

No quiero extenderme mucho más porque según muchos estudios, en internet, a la gente le interesa un pito leer el texto entero, apenas alcanza a ojear 20%. Pero, no se, qué más se puede agregar de una actualidad donde los videos más vistos son de Justin Bieber (a ver si google me toma en cuenta y por lo menos me comentan para putear) y un oriental poseído por una yegua con síndrome de vaca loca, con una letra con la profundidad de un balde.

La misma profundidad comparte la gran parte de la programación televisiva, al grito de DALE, luces, cámaras y tetacción! Perdón, culomencemos. Digo... mejor no digo nada interesante, hablemos de lo que comí hoy, o cuantas veces garcho a la semana. Sino vayamos a reflexionar a la isla de Caras.

Nada, me indigné de tantas cosas que no me da el tiempo, el teclado ni el cerebro para desarrollar. Pero aplico la frase "I don't want to live on this planet any more" a la inversa. Dejar a los que enserio valoran este mundo, su gente, los millones de años de historia, su fauna y flora, sin tener que meterle 3 kilos de maquillaje, un reggaeton - lo más plástico e insulso posible - y esa artificialidad, que innundó hasta el mundo de los sentimientos, volviendo a cualquier relación una cosa banal y llenando de caretas a las personas.

En fin, se dice que el mundo se divide en dos clases de personas "los indignados y los indignos". Yo me cuento en los dos grupos; indignada por la realidad como es, porque hay muchas cosas por cambiar; e indigna, por no saber si soy merecedora de que haya gente que me banca igual, así de desagradable como soy para el grueso de la gente. Por eso los quiero, sepanlóNNN.
Si, son 3 gatos locos, pero se lo merecen. De otra forma, este post tendría un desenlace más pesimista e insoportable. Gracias por hacerme ver las cosas con un lente mas ameno.


Y como para no terminar el post ortivamente sin dibujito...
Adoro estar con la gente que se presta para la autenticidad.



Flor

lunes, 8 de octubre de 2012

Inauguración MUHU (crónica 16/06/2012)


Todo inició alrededor de las cuatro de la tarde. No faltó niño, adulto o anciano a la ceremonia. El pasado sábado se dirigieron todos en desfile por la Avenida de los Italianos, en Puerto Madero, detrás de la figura sonriente de una Mafalda gigante de diez metros de altura. Sobraron sonrisas y aplausos, acompañados del rockero sonido de los Heavysaurios, que cantaron, entre otros temas, su hit “Quiero Leche”. Pese al frío y al viento, que se encargaron de erizar la piel de todos los presentes, la multitud marchó al nuevo hogar de la risa, lugar donde se conmemoraría a aquellos grandes que alguna vez sacaron una carcajada de cada uno de nosotros. Este es el nuevo, nuevísimo, Museo del Humor, o MUHU, de forma abreviada.
Una vez llegados al lugar, el inmenso inflable de la obra más querida de Quino se bamboleaba entre los árboles, a veces bajaba para jugar con los padres e hijos que se encontraran cerca, y, como una estrella, bailaba en el centro del gentío al son de la trompeta, el acordeón y el bajo de Babel Orkesta.
Entre tanto los más viejitos se refugiaban del invernal clima en la entrada del Edificio de la ex cervecería Munich, nueva sede de la risa, lugar de particular arquitectura, de antiquísima estructura, de balcones con prolijos ribetes, de artesanales y coloridos vidriales y de columnas minuciosamente decoradas. Según señala el Ministro de Cultura de la ciudad, Hernán Lombardi, desde uno de los panfletos repartidos en el Museo, este sitio, cargado de historia y lejanía, será “un espacio donde el humor gráfico sea protagonista en todas sus formas y manifestaciones; y que junto a Quino, Mordillo, Garaycochea, Sábat y García Ferré, como Directores Honorarios del Museo del Humor” se hace realidad un sueño.
Junto a la entrada, y recibiendo a los recién llegados, se encontraba un inflable con las figuras de Caloi – con Clemente –, Quino – con Mafalda –,  García Ferré – con Larguirucho e Hijitus – y Mordillo, entre otros; en el segundo piso, colgados dos a cada lado del balcón central, se encontraban pancartas con personajes reconocidos de humoristas argentinos: Dante Raúl Quinterno, García Ferré y Eduardo Ferro. La ansiedad se veía en la cara de la gente, los más jovenes se asomaban a los enormes ventanales para ver qué sucedía allí dentro, la música había parado hacía ya media hora y las personas se iban compactando en una masa, expectante de la apertura al público del museo.
Con la llegada tardía del Jefe de Gobierno de la Ciudad, Mauricio Macri, comenzó la inauguración con las palabras del humorista Carlos Garaycochea, que con su tinte de gracia, comenzó diciendo: “Señoras y Señores, esto incluye a muchos de ustedes: La verdad es que he peleado tanto para que los dibujantes tengamos nuestro lugar, que ya a esta altura me podrían haber dado el Museo de Bellas Artes.”, y destacó la felicidad que él y sus colegas sentían por el espacio brindado y el homenaje a esos grandes que fueron sus maestros. Finalmente las palabras del jefe porteño Macri, afirmando que este museo pone a la ciudad en “la vanguardia del mundo porque existen algunas pequeñas cosas en el mundo, pero no un lugar donde concentra 200 años de historia de humor gráfico”, en honor a todos los grandes del dibujo; y, esperanzado de que éste “sea un lugar de referencia para todos los jóvenes que comienzan”, cortaron el lazo inaugural con el que daban comienzo a lo que significó la lucha, el trabajo y, sobretodo, la creatividad de muchos.
Luego de que llegara el momento más esperado, alrededor de las cinco y media, y viendo que las puertas no abrían, comenzó a quejarse una voz, luego dos, más tarde tres o cuatro y de pronto, al unísono y en forma de protesta, la multitud aglutinada gritaba “¡Queremos Reír! ¡Queremos Reír!” quejándose con los dos guardias de la entrada, quienes después de un breve instante, cedieron a la petición de estos hambrientos de humor.
Una vez dentro, en el hall, los pisos con rombos y figuras de magos y señoritas con cerveza hablaban de la historia del viejo pero pintoresco inmueble. Allí se compartía la calidez de las personas, algunos tomando té sobre las antiguas mesas y sillas del lugar, otros con pequeños vasos de cerveza compartían el calor que tanto escaseó en la dulce espera de la entrada. La gente caminaba por los pasillos, cuartos, escaleras, algunos se paraban a hablar con el mismísimo humorista Sábat, que humildemente y sentado en un banquito bastante desgastado del lugar, compartía sus experiencias y respondía preguntas de los tan curiosos visitantes. Algunos simplemente quedaban hipnotizados con los cuadros expuestos, leyendo pequeñas reseñas de las muestras que contaban la historia del humor grafico en Argentina en el siglo XIX, de la “Edad de Oro” – que abarca de 1930 hasta 1950 – y del humor gráfico entre dictaduras y democracia – época comprendida desde 1960 hasta la actualidad –. La muestra inaugural presentó la exposición "Carlos Garaycochea, humor en colores", que reunió 40 obras originales realizadas por él para la revista El Gráfico y otras publicaciones. Según palabras del periodista, dibujante y  fundador del Museo del Dibujo y la Ilustración, Hugo Maradei, esta “muestra de apertura del Museo del Humor trata de ser una primera síntesis, en poco más de cien obras, de lo que significa el Humor Gráfico para nuestra querida ciudad de Buenos Aires, y también un reconocimiento a aquellos artistas que desarrollaron un oficio superlativo aunado a una creatividad desbordante.”.
Este es el inicio de un espacio al que podrá concurrir todo aquél que busque pasar un buen momento, en familia, con amigos o solo; en donde se aprecia que los artistas tomaron el arte y el humor como expresión o protesta, demostrando que se puede tomar la realidad de otra manera y encontrar esa vuelta de tuerca para reírnos de lo que nos apena. Porque la risa es salud y, tomando las palabras del gobernador bonaerense Macri, porque “no hay futuro si no hay humor”.





Trabajo hecho para la cátedra de Taller de Redacción Periodística.


Flor

viernes, 7 de septiembre de 2012

Pretensiones de mierda... siempre superando a mi voluntad.


Hasta el dibujo es pajero...

Flor

domingo, 27 de mayo de 2012

No quiero morir.-

Muere Lentamente ~ Pablo Neruda

Muere lentamente quien se transforma en esclavo del hábito, repitiendo todos los días los mismos trayectos, quien no cambia de marca, no arriesga vestir un color nuevo y no le habla a quien no conoce.
Muere lentamente quien evita una pasión, quien prefiere el negro sobre blanco y los puntos sobre las "íes" a un remolino de emociones, justamente las que rescatan el brillo de los ojos, sonrisas de los bostezos, corazones a los tropiezos y sentimientos.
Muere lentamente quien no voltea la mesa cuando está infeliz en el trabajo, quien no arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien no se permite por lo menos una vez en la vida, huir de los consejos sensatos.
Muere lentamente quien no viaja, quien no lee, quien no oye música, quien no encuentra gracia en sí mismo.
Muere lentamente quien destruye su amor propio, quien no se deja ayudar.
Muere lentamente, quien pasa los días quejándose de su mala suerte o de la lluvia incesante.
Muere lentamente, quien abandona un proyecto antes de iniciarlo, no preguntando de un asunto que desconoce o no respondiendo cuando le indagan sobre algo que sabe.
Evitemos la muerte en suaves cuotas, recordando siempre que estar vivo exige un esfuerzo mucho mayor que el simple hecho de respirar.
Solamente la ardiente paciencia hará que conquistemos una espléndida felicidad.



Bueno, después de este empujonsito para seguir remándola, a vivir se ha dicho...


Flor

martes, 31 de enero de 2012

True Story

Sí, me odio un poquito cada vez que esto pasa.


Flor

Dileando con un alma (que no me puede entender)

Plagiando y tergiversando el título de una canción del maestro Charly García, empiezo mi post:

Yo aseguro que, de mi parte al menos, va a haber tolerancia siempre y cuando exista el respeto. Pero ultimamente no me siento respetada, me veo en un atropello y por más que las películas exageradamente utópicas, rozadoras de lo fantástico, diga que se puede vivir solamente del amor, NO, no es suficiente. Crealó Señora y crealó Señor!
Me siento anulada, retraída, inhibida ante su constante presencia y juicio en mis actos. Preciso, necesito y EXIJO mi libertad.
Ese día que acepte compartir el resto de mis días con vos, no estaba resignando mi libertad, no, y vos tampoco. Estaba haciendo exclusivos mis besos, mis "te amo", mi cuerpo, alma y corazón. En ningún momento lo comprendí como una atadura de vos hacia mi o viceversa.
Creo que hay un error de conceptos, un exceso de egoísmo. Es básicamente querer enfrascarme en vos y solamente en vos. Es dejarme salir a echar una ojeada al mundo, solamente de tu mano. Es querer restringirme de todo eso que vos gozas, de todo eso que realmente quiero que vivas y que, según lo visto, vos no querés para mí.

No te estoy diciendo "Dejame ser irresponsable", no te estoy privando de nada a vos... ¡Todo lo contrario!
Pido algo de sensatez, para mi y para los dos. Me quita el sueño la rabia que me produce esta indignación. Realmente contas con un aliado fuerte, mi amor, que inclina la balanza para vos. Pero no cuentes con eso, ni abuses, sabiendo que podés, sabiendo que ya pasó y sabiendo que quedan secuelas. No te choques con la misma piedra, sabiendo que la que amortigua el golpe soy yo.

Y si no queres lastimarme, no andes con los botines de punta. Porque en este juego no hay árbitros, solo conciencia (la tuya y la mía), hechos y consecuencias.


Flor

viernes, 13 de enero de 2012

Ser viejo.

Al pasar los años comenzas a notar que esas cosas de las que renegabas de pichón, ahora comienzan a ser parte de tu persona. Ahí es cuando caés en la cuenta y decís "UY LA PUTA, QUE VIEJO/A ESTOY" aunque todavía no tengas ni 20. Igual mientras pase por desapercibido está todo bien, ahora el tema es cuando se empieza a dar cuenta tu entorno, ése que te conoce y sabe de las antiguas críticas de tus presentes conductas. Sobre todo si la capacidad de Gastada es amplia en esas personas.

Pasaré a nombrar algunos ejemplos de vejez prematura:

► Cuando te empiezan a joder las generaciones que vinieron después de vos. Es una cuestión relativamente lógica, pero no deja de ser algo que criticabamos cuando hablaban de la "juventud" refiriéndose a nosotros. Ahora nosotros criticamos a esta "juventud", aunque a veces se torne algo odiable, hablamos como si tuvieramos una lejanía de tiempo impresionante, cuando podemos tener una diferencia de 2 años o más. Es así, todos caemos en esto.

► Decir que algo de antes era mejor... No sé si no te saca una cana cada vez que lo hacemos... o que a la tercera vez te sale una arruga nueva; pero es signo más que obvio de nuestro REWIND mental.

► Que te empiece a gustar todas esas comidas que antes te asqueabas de solamente ver como la comían. Sobretodo se nota en lo que son pescados; hay algo muy particular en esto, gente que antes odiaba el pescado, después de cierta edad se muere por tenerlo en el plato. Gente: no solo nuestra mentalidad envejece, el paladar también.

► Empezás a sentir dolores en el cuerpo, que antes no sentías. A mi en particular me suenan las rodillas, los hombros, las muñecas, los tobillos y toda articulación que posea :) También notas el deterioro de tu estado físico, la facilidad de engordar que tenés y la paja diaria de moverse... ¿Donde esta toda esa energía que tenía? La secuestró el tiempo y no pide recompensa.

► Características muy particulares como: Usar chancletas y medias, tener frío cuando hace 30° de temperatura, ser feliz comiendo gelatina, obligar a otros a comer, entre otras señas CLARAS de que... Te estás poniendo viejo.

Concluyendo con este post, les dejo un dibujito de mi creación relacionado al tema.


Ante cualquier duda, aproxímese a la estación de servicio más cercana. 

Flor

jueves, 12 de enero de 2012