martes, 31 de enero de 2012

Dileando con un alma (que no me puede entender)

Plagiando y tergiversando el título de una canción del maestro Charly García, empiezo mi post:

Yo aseguro que, de mi parte al menos, va a haber tolerancia siempre y cuando exista el respeto. Pero ultimamente no me siento respetada, me veo en un atropello y por más que las películas exageradamente utópicas, rozadoras de lo fantástico, diga que se puede vivir solamente del amor, NO, no es suficiente. Crealó Señora y crealó Señor!
Me siento anulada, retraída, inhibida ante su constante presencia y juicio en mis actos. Preciso, necesito y EXIJO mi libertad.
Ese día que acepte compartir el resto de mis días con vos, no estaba resignando mi libertad, no, y vos tampoco. Estaba haciendo exclusivos mis besos, mis "te amo", mi cuerpo, alma y corazón. En ningún momento lo comprendí como una atadura de vos hacia mi o viceversa.
Creo que hay un error de conceptos, un exceso de egoísmo. Es básicamente querer enfrascarme en vos y solamente en vos. Es dejarme salir a echar una ojeada al mundo, solamente de tu mano. Es querer restringirme de todo eso que vos gozas, de todo eso que realmente quiero que vivas y que, según lo visto, vos no querés para mí.

No te estoy diciendo "Dejame ser irresponsable", no te estoy privando de nada a vos... ¡Todo lo contrario!
Pido algo de sensatez, para mi y para los dos. Me quita el sueño la rabia que me produce esta indignación. Realmente contas con un aliado fuerte, mi amor, que inclina la balanza para vos. Pero no cuentes con eso, ni abuses, sabiendo que podés, sabiendo que ya pasó y sabiendo que quedan secuelas. No te choques con la misma piedra, sabiendo que la que amortigua el golpe soy yo.

Y si no queres lastimarme, no andes con los botines de punta. Porque en este juego no hay árbitros, solo conciencia (la tuya y la mía), hechos y consecuencias.


Flor

1 comentario: